Este puzzle de Fabio Vettori te invita a recorrer una auténtica ciudad del agua, un laberinto de casitas con tejados inclinados, puentes, pasadizos y pequeños canales que atraviesan la escena como si fueran calles líquidas. Entre fachadas de tonos suaves, torres y balcones, las inconfundibles hormigas se asoman por ventanas, cruzan arcadas y llenan cada rincón con ese humor discreto tan característico del autor.
La ilustración está repleta de guiños: compuertas, corrientes que se deslizan entre muros, rincones con vegetación y una gran estructura elevada que domina el conjunto, mientras el cielo se salpica de estrellas en un extremo. Con 1080 piezas, es un rompecabezas ideal si disfrutas de escenas arquitectónicas detallistas, donde el reto está tanto en encajar las texturas de piedra y tejado como en ir descubriendo pequeñas historias a lo largo del recorrido.
Servicio y profesionalidad.