Abre las puertas a un valle de ensueño donde la dulzura y la naturaleza se abrazan en este encantador rompecabezas de 1200 piezas. La ilustración nos traslada a un rincón mágico dominado por un majestuoso árbol-hogar, cuyas copas florecen en un bellísimo tono azul pastel a juego con el infinito manto de flores que cubre todo el suelo. Este singular refugio boscoso está habitado por una adorable comunidad de pequeños elefantes que disfrutan de su apacible rutina: algunos pasean en patinete, otros cuidan del jardín o atienden un entrañable puesto ambulante con toldo de rombos, mientras los más perezosos descansan en los balcones y ventanas de la gran estructura leñosa bajo un cielo suave y despejado.
El montaje de esta bucólica estampa ofrece una experiencia sumamente tierna y reconfortante, perfecta para quienes buscan un entretenimiento pausado y evocador. Al estar envuelto en una delicada paleta de colores donde predominan los tonos crema, marrones suaves y una rica variedad de azules, descubrirás que clasificar las piezas se convierte en un proceso muy fluido y relajante. Cada pequeño personaje y detalle arquitectónico, desde las puertecitas arqueadas hasta los niditos de pájaros, guiará tus manos con facilidad. Al colocar la última pieza, tendrás ante ti una obra de arte bellísima, ideal para llenar de calidez, inocencia y serenidad el cuarto de los más pequeños o cualquier rincón especial.
Los puzzles Pintoo tienen la peculiaridad de que sus piezas son de plástico duro, lo que le dan un acabado perfecto ya que sus piezas encajan perfectamente entre sí.
No se desarman al cogerlos y no hay necesidad de usar ninguna clase de pegamento para poder colgarlos de cualquier rincón de casa.
Acabado de imagen en colores vivos y brillantes con gran nitidez.