La genialidad del postimpresionismo se traslada directamente a tu mesa de juego con esta fiel reproducción de "Los lirios" (Irises), una de las obras maestras más célebres del pintor holandés Vincent van Gogh. Pintada en 1889 durante su estancia en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole en Saint-Rémy-de-Provence, esta pieza refleja una asombrosa fuerza expresiva y un profundo estudio de la naturaleza como refugio vital. El lienzo plasma un denso manto de lirios silvestres que despliegan sus pétalos en una rica amalgama de azules intensos y violetas profundos, donde emerge de forma única y simbólica un lirio blanco solitario que rompe la homogeneidad y aporta un bellísimo punto de luz.
Las pinceladas enérgicas, fluidas y cargadas de textura —tan características del estilo de Van Gogh— definen las largas hojas lanceoladas de un verde vivo que parecen danzar con el viento, delatando una clara influencia de las estampas japonesas ukiyo-e en la fuerza de sus contornos. Al fondo, un lecho de caléndulas amarillas suaviza la perspectiva y complementa de forma armoniosa el característico suelo rojizo del primer plano. Recomponer las 1008 piezas de este rompecabezas artístico no solo es un pasatiempo profundamente relajante, sino también un fascinante viaje visual que permite apreciar de cerca cada trazo, matiz y detalle de una pintura inmortal.
Los puzzles Pintoo tienen la peculiaridad de que sus piezas son de plástico duro, lo que le dan un acabado perfecto ya que sus piezas encajan perfectamente entre sí.
No se desarman al cogerlos y no hay necesidad de usar ninguna clase de pegamento para poder colgarlos de cualquier rincón de casa.
Acabado de imagen en colores vivos y brillantes con gran nitidez.