Sintoniza con la diversión más rítmica a través de este rompecabezas de 2000 piezas que rinde un espectacular tributo al arte sonoro. La ilustración nos sumerge en una vibrante urbe isométrica donde cada edificio, calle y plaza rinde homenaje a un género musical o cultura diferente. En el epicentro de este bullicioso escenario, colosales instrumentos como trompetas doradas, contrabajos y un enorme piano de cola conviven con discotecas vanguardistas de luces de neón, templos orientales repletos de campanas rituales y anfiteatros clásicos donde diminutos melómanos disfrutan del espectáculo. Una sinfonía visual cargada de color y humor que entrelaza la historia musical del mundo en un solo mapa de fantasía.
Enfrentarse a la clasificación y montaje de este denso vecindario es un pasatiempo fascinante que rompe la monotonía, ideal para quienes huyen de los fondos planos y prefieren descubrir un detalle cómico en cada esquina. Desde estatuas de compositores célebres hasta tiendas de vinilos retro o DJs pinchando en cabinas futuristas, la asombrosa cantidad de microhistorias distribuidas por el lienzo garantiza que la atención se mantenga al máximo. Un reto creativo sumamente gratificante que resulta idóneo para melómanos y aficionados a las composiciones minuciosas, consolidando una espectacular pieza de coleccionista al encajar la última pieza.
Los puzzles Pintoo tienen la peculiaridad de que sus piezas son de plástico duro, lo que le dan un acabado perfecto ya que sus piezas encajan perfectamente entre sí.
No se desarman al cogerlos y no hay necesidad de usar ninguna clase de pegamento para poder colgarlos de cualquier rincón de casa.
Acabado de imagen en colores vivos y brillantes con gran nitidez.