La actividad de una estación de esquí llena toda la escena con pistas nevadas, remontes, esquiadores y pequeños detalles invernales repartidos por la montaña. Desde la zona inferior, con tiendas, cafetería, esquís apoyados y grupos de visitantes preparándose para la jornada, la mirada asciende hacia las laderas blancas donde varias personas descienden entre curvas, bastones y señales de pista.
Los chalets de madera iluminados aportan calidez al paisaje, mientras los abetos cubiertos de nieve, las montañas del fondo y el cielo rosado crean una atmósfera alpina muy acogedora. También aparecen telesillas, cabañas en la cima, aves, un ciervo entre los árboles y numerosos personajes disfrutando del ambiente. Una composición alegre y detallada que combina deporte, naturaleza, vacaciones de invierno y encanto de pueblo de montaña.