El interior de una animada fábrica navideña aparece dividido en múltiples escenas llenas de pequeños detalles, como si cada rincón escondiera una historia distinta. En el centro destaca una gran estructura acristalada, atravesada por rampas, escaleras y pasarelas por las que los elfos trabajan entre regalos, cartas, cajas y adornos de Navidad.
La imagen combina el ambiente del taller de Papá Noel con una estética muy colorida y divertida: globos aerostáticos, juguetes, dulces, muñecos de nieve, árboles decorados, trenes, herramientas y personajes con gorros rojos se reparten por toda la composición. Los tonos verdes, rojos, azules y rosas refuerzan el carácter festivo de la escena, creando un puzzle muy entretenido para observar con calma mientras se descubren sus numerosos elementos escondidos.